Private: Arboles artificiales para fijar CO2
Un reciente artículo en BBC nos recuerda que la creatividad humana prácticamente no tiene límites:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6377000/6377267.stm
Pero dejando a un lado el ingenio del inventor, qué tan efectivos pueden ser estos “arboles artificiales”? Cuán seguro es “enterrar” el CO2 en el lecho marino? Cuántos árboles serán necesarios antes de que se pueda revertir el efecto del CC? Y si nos equivocamos en el cálculo y retiramos demasiado (o demasiado poco)? En general, estas soluciones tecnológicas no solo son inseguras en sí mismas sino que terminan convirtiéndose en un problema en sí mismas. Cada vez que interferimos con la naturaleza y pretendemos “ayudarla” a recuperar su “condición original” nos tropezamos con el mismo problema. Veamos por ejemplo las iniciativas de fertilizar el mar con úrea (y otros nutrientes) para mejorar las condiciones de fijación de CO2 en el plancton, alguien dijo eutrofización?
El peor escenario es considerar este techno-fix como una forma de mitigación es que los hábitos de consumo (o tal vez deba decir de derroche) de las sociedades más contaminantes no cambien. De este modo, se podría decir que no serían necesarias las revisiones técnicas ni el afinamiento de motores porque bastará con unos cuantos de estos “arbolitos” convenientemente dispuestos en los puntos de mayor contaminación.
Al final lo realmente crítico es que no perdamos de vista que una solución tecnológica no nos ayudará realmente sino va de la mano con un cambio de actitud y eventualmente de paradigmas. Cambiar el foco de la discusión a la tecnología es meterse en un mundo de espejos muy brillantes pero en los cuales no deseamos ver reflejada nuestra propia condición humana.
JC